Queridos amigos del monasterio hoy, 13 y 14 de agosto recordamos a:
San Maximiliano María Kolbe, mártir; Beatos Mártires Claretianos de Barbastro (Huesca); San Estanislao de Kotska; y una reflexión de San Bernardo de Claraval


Beatos Mártires Claretianos de Barbastro
Dice en el Martirologio Romano:
En Barbastro, cerca de Huesca, en la región de Aragón, en España, beatos Secundino María Ortega García, presbítero, y diecinueve compañeros*, mártires, los cuales, religiosos de la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, en el furor de la persecución contra la Iglesia sufrieron la muerte por odio a la fe.
* [Sus nombres: Beatos Javier Luis Bandrés Jiménez, José Brengaret Pujol, Manuel Buil Lalueza, Antonio Calvo Calvo, Tomás Capdevila Miró, Esteban Casadevall Puig, Eusebio Codina Millá, Juan Codinach Tuneu, Antonio María Dalmau Rosich, Juan Echarri Vique, Pedro García Bernal, Alfonso Miquel Garriga, Hilario María Llorente Martín, Ramón Novich Rabionet, Salvador Pigem Serra, José María Ormo Seró, Teodoro Ruiz de Larrinaga García, Juan Sánchez Munárriz, Manuel Torras Sais, estudiantes.] (1936)
San Estanislao de Kotska
Dice en el Martirologio Romano:
En Roma, san Estanislao de Kostka. Polaco de origen, con el deseo de entrar en la Compañía de Jesús huyó de la casa paterna y se dirigió a pie a Roma, siendo admitido allí en el noviciado por san Francisco de Borja y, consumado en breve tiempo realizando los mas humildes servicios, murió resplandeciente de santidad (+1568).
San Maximiliano María Kolbe
Dice en el Martirologio Romano:
Memoria de san Maximiliano María (Raimundo) Kolbe, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, que, fundador de la Milicia de María Inmaculada, fue deportado a diversos lugares de cautiverio y finalmente, internado en el campo de exterminio de Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, donde se ofreció a los verdugos a cambio de la vida de otro cautivo, ofreciendo su ministerio como un holocausto de caridad y como modelo de fidelidad para con Dios y los hombres. (+1941)
Oración Colecta de la Misa:
Oh, Dios, que al presbítero y mártir san Maximiliano María, inflamado de amor a la Virgen Inmaculada, lo llenaste de celo por las almas y de amor al prójimo, concédenos en tu bondad, por su intercesión, trabajar generosamente por tu gloria en el servicio de los hombres y ser semejantes a tu Hijo hasta la muerte. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Reflexión de San Bernardo de Claraval

El Señor grita a los extraviados y a quienes ignoran el camino: Yo soy el camino; a los que dudan y a quienes no creen: Yo soy la verdad; y a los que ya suben arrastrando su cansancio: Yo soy la vida.
Me parece que en el pasaje propuesto queda suficientemente claro que el conocimiento de la verdad es fruto de la humildad.
San Bernardo
Pidámosle a la Santísima Virgen María que estos ejemplos nos animen a gustar y vivir con plenitud la Vida de la Gracia.
Que Dios los bendiga.







